Emprender está de moda


La palabra emprender o emprendimiento se añade continuamente al título de reuniones, foros de empresas, debates universitarios, noticias económicas e incluso programas de televisión. De tanto oír esta palabreja parte de la ciudadanía dice que ya le empieza a cansar.

 

La moda del emprendedurismo que parece se ha instalado en nuestro país está llevando a un deterioro del concepto de emprender, con todo lo que esa palabra conlleva. Mucha gente tiene la sensación de que es algo pasajero. El hecho de que se utilice indistintamente en toda reunión o foro que se precie fomenta esta creencia: es una moda que tal como ha llegado se irá.

En otro post tratamos las diferencias entre personas emprendedoras y quienes gestionan empresas. Y es que,

emprendimiento va casi siempre unido al proceso de crear, inventar, diseñar, reflexionar acerca de una nueva idea de negocio, sin que necesariamente luego se continúe con el proceso de puesta en marcha del mismo, ni mucho menos en la gestión y mantenimiento de la hipotética empresa.

Para entender porqué hay ahora ese gran empeño por impulsar la palabra emprendimiento y no se habla de creación y gestión de empresas, basta recordar el denostado sentido que se le ha dado en las últimas décadas al empresariado en España, un colectivo a quien se le ha vinculado con todos los males económicos del país, e incluso se le ha hecho culpable de todos los abusos sociales y laborales. Tampoco se tendría que olvidar que los marcos legales que regulan los convenios y relaciones laborales proceden siempre de las administraciones políticas, más allá de que, con esas leyes en la mano, las empresas acaben obsesionadas en maximizar sus beneficios económicos aunque a veces eso acarree diferentes consecuencias negativas para los colectivos sociales.

Pensar en la naturaleza del tejido empresarial español ayuda a no tener una visión tan negativa del colectivo empresarial. Una empresaria es la panadera de nuestra calle, también es un empresario nuestro vecino que dirige una pequeña imprenta, y lo es nuestro hermano mecánico. Precisamente las micro y pequeñas empresas conforman el motor económico ya que a ese grupo pertenecen más del 90% del total de empresas españolas.

Problemas que no se arreglarán fomentando solo el concepto de emprendimiento:

 

  • Quienes reconocen por igual el concepto de empresa y emprendimiento, llegan a pensar que con solo difundir el carácter emprendedor en un país se asegura una creación importante de empresas, y a la par una buena dosis de empleo.
  • Si alguien tiene un gran espíritu emprendedor esto no le habilita para que gestione bien una empresa, ni que ésta tenga su cuenta de resultados saneada, ni que llegue a ser mejor que los competidores.
  • De hecho muchos emprendedores son pésimos empresarios, tienen ideas, crean empresas, las ponen en marcha pero después, se aburren con ellas o las abandonan porque no saben afrontar su día a día, y para eso hay que tener madera de gestor de empresas, término que coincide más con el de empresario/a.
  • El emprendimiento que se está fomentando en las escuelas se ve con frecuencia como una forma de autoempleo, y el autoempleo también tiene sus límites.
  • Para fomentar el empleo general hay que fomentar la creación de empresas viables lo que pasa porque se unan el espíritu emprendedor con una buena formación empresarial: hay que ser capaces de montar y gestionar negocios capaces de crecer y por lo tanto generar puestos de trabajo, además de emplear a la propia persona que los impulsa.

 

En definitiva, modelos de negocios hay muchos y planteamientos también. Inclusive en un momento de crisis como el actual en todos los sectores hay opciones de impulsar nuevas empresas aunque sean de reconvertir actividades tradicionales, ya que siempre pueden gestionarse con nuevos enfoques y explorar nuevas posibilidades. Aceptemos que todos esos modelos deberán ser sostenibles, lo que significa que además del requisito previo de ser viables económicamente también deben ser equilibrados desde el punto de vista social y ambiental. Lo mejor de todo es que de de este nuevo enfoque también se derivan nuevas oportunidades de negocio que se pueden aprovechar.

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