Riesgos de la brecha digital en la sociedad de la información

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La sociedad actual se denomina de la información por la importante presencia de las nuevas tecnologías, gracias a las cuales se han generalizado nuevas formas de transmitir la información y de relacionarnos. Aunque predominan las ventajas uno de los riesgos es que se acentúe la llamada brecha digital.

Antes de llegar a este modelo social a nivel mundial, y desde luego a nivel español, se vivieron otros periodos donde los planteamientos de producción, comercio y por lo tanto las bases de la economía eran bien distintos.

Desde principios del siglo XX la sociedad pasó de tener una base casi exclusivamente agraria a ser industrial. Empezamos a tener un acceso masivo a cada vez más tipos de bienes y productos que salían de factorías que empleaban mucha mano de obra. Con los años la producción de bienes dio paso a la prestación de servicios, era la época postindustrial donde surgieron infinidad de tipos de profesionales liberales, los trabajos se iban volviendo cada vez menos manuales y más intelectuales.

Aunque la informática tiene sus raíces en la década de los 50, verdaderamente hasta el inicio de los 90, sobre todo con la llegada y expansión de internet, las nuevas tecnologías no se implantaron de forma masiva. A partir de ahí ha surgido lo que se denomina sociedad de la información, y se llega a decir que el modelo de economía actual es la economía digital.

Los rasgos básicos de la sociedad actual son:

  • Hay un acceso masivo y un trasvase continuo de información, usando las numerosas tecnologías y dispositivo digitales.
  • Han surgido nuevos modos de trabajo en red, que no exigen la presencia física necesariamente, y que une y cohesiona el trabajo de gente ubicada en diferentes lugares, favoreciendo la movilidad de la misma.
  • Se están abriendo nuevos mercados y tipos de trabajo hasta ahora desconocidos, lo que suele conllevar la deslocalización de los bienes y los recursos necesarios para su producción.

En principio todos estos aspectos serían beneficiosos y de ellos solo cabría esperar avances y un mayor desarrollo económico y social. Aún y así, uno de los principales inconvenientes es que ese desarrollo no es uniforme ni equitativo, ni beneficia por igual a todos los sectores o grupos sociales. Surge así el concepto de brecha digital, como la exclusión que sufre un determinado colectivo por su capacidad económica, sus conocimientos y/o habilidades, o sus posibilidades de experimentar dichos beneficios. Por lo tanto, la sociedad quedaría dividida entre la gente que sí aprovecha dichas ventajas y quienes no pueden hacerlo con las consecuencias que de ello se deriven.

El concepto de brecha se utiliza en otros contextos, pero en el caso de la brecha digital, y dado el ritmo tan rápido al que evolucionan y se modifican las TIC, se habla de que ya estamos en una tercera brecha o ruptura. Hace unos pocos años, la primera brecha digital dividía a la población entre gente que accedía a internet y a la informática, y quienes no accedían. En un segundo momento ya se habla de una brecha por uso, en función de la capacidad o dificultad que tenía cada colectivo para sacarle partido a las TIC. Finalmente en esta tercera brecha, donde ya se dan por superados los inconvenientes de acceder y de un uso mínimo, se habla de la calidad del uso es decir, la población se divide en función del partido que le puedan extraer a las tecnologías.

Al igual que sucede en cualquier otra brecha, lo ideal para no quedar fuera de los avances que se están viviendo, es utilizar las TIC y hacerlo con todo el tiempo de dedicación y la intensidad que nos sea posible. Es cierto que además de estar familiarizados con ellas hay que hacer un continuo reciclado de conceptos ya que todas estas tecnologías son obsoletas en muy poco tiempo. En cualquier caso en nuestra mano estará sacarles el máximo partido a nivel personal y profesional, solo es cuestión de no tener miedo a aprender nuevas cosas cada día de manera que si tienen que clasificarnos, no caigamos en el lado de los analfabetos tecnológicos.

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