Un mundo rural multifuncional

Vid-casa-Mundoruraldigital

Aunque la crisis económica actual parece favorecer la vuelta al campo, la gran mayoría de los pueblos no volverán a vivir exclusivamente de la agricultura. Sobre este contexto, ¿por qué se dice que el mundo rural deberá ser multifuncional?.

 

El mundo rural depende cada día menos de la actividad agraria. Sin embargo la agricultura puede mantener su papel fundamental en estos territorios si es capaz de ser competitiva a la par que sostenible. Ahora se habla de que en estas zonas hay que cohesionar los aspectos biogeográficos con otros sociales, siendo imprescindible que surjan alianzas entre las iniciativas públicas y privadas, ya que si bien son necesarias ayudas externas, lo deseable es que las personas que viven en el mundo rural generen riqueza por sí mismas.

A corto y medio plazo se dice que las actividades económicas que sostendrán el mundo rural deberán ser diversas, lo que pasa por ser a la vez innovadoras y competitivas. Se trata de que haya muchas funciones distintas, complementarias y sinérgicas con el fin de favorecer la vida en los pueblos.

El hecho de ser multifuncional no significa que las zonas rurales deban renunciar a  la actividad agraria, la cual va a seguir desempeñando un papel esencial, en unos casos de tipo cuantitativo por el número de empleos generados, en otros de tipo cualitativo, porque con la agricultura se definen muchos de los rasgos identificativos y culturales de un territorio. Pero a pesar de ello lo previsible es que el desarrollo rural sea ser cada vez más independiente de la actividad agraria, algo que se corrobora al revisar las políticas agrarias europeas y cual está siendo su evolución en las últimas décadas.

Vivimos en un mundo muy globalizado, donde si bien cada día hay mayor población y por lo tanto necesidad de producir comida, el acceso a los productos elaborados en distintos rincones del planeta es muy fácil y rápido. Ello está desligando a los territorios rurales de su función más agronómica, y por lo tanto de las actividades puramente generadoras de alimentos. Ahora esas funciones se han ido completando con otras más ambientalistas, y otras muy ligadas al sector servicio, como sería el caso del turismo.

Dado el fuerte vínculo entre agricultura y el entorno, las funciones no agrarias más importantes del sector primario serán su contribución al mantenimiento del medio rural y del medio ambiente. Son contribuciones que van variando con el tiempo y no se miden fácilmente.

Contribución al mantenimiento del medio rural. Por una parte, en las zonas rurales la actividad agraria en sí siempre ha sido muy importante, y el que ahora las nuevas orientaciones le desliguen de la misma supone que la mano de obra agrícola debe buscar nuevas alternativas para permitir que los pueblos sigan estando habitados, sobre todo porque el despoblamiento tiene muy graves consecuencias. El que surja nuevos negocios indirectos a la producción agraria, como pueden ser el turismo rural, las pequeñas industrias agroalimentarias para transformar la materia prima en las propias localidades donde se produce, etc., pueden alternativas directas y fáciles de implantar, y en parte pueden asumir la mano de obra tradicionalmente agraria.

 

Contribución al mantenimiento del medio ambiente. Respecto al medio ambiente los territorios rurales han sido y seguirán siendo esenciales. Este  vínculo es muy estrecho, lo que no evita que la actividad agraria esté exenta de críticas, ya que siempre ha sido susceptible a generar impactos ambientales. De hecho la búsqueda de una mayor intensificación de las explotaciones, para elevar la rentabilidad del suelo agrario, ha conllevado la contaminación de los acuíferos al sobrefertilizar, o el uso intensivo de fitosanitarios y otros químicos que acaban acumulándose en el ambiente, o el problema derivado la presencia de residuos en los campos.

Sin embargo los aspectos positivos también deben cuantificarse y valorarse. Las zonas cultivadas aportan un paisaje y sostienen la biodiversidad de la fauna y flora natural, lo que favorece la vida de quienes residen allí y propician el turismo y las actividades de ocio.

Afortunadamente cada día es mayor la conciencia social y las normas legales, lo que fomenta que la sociedad valore las funciones ambientales positivas de la agricultura, tomo puede ser el mantenimiento de la biodiversidad o la captación de CO2. Tampoco hay que olvidar el valor integral de los paisajes y reservas naturales, y que muchos de ellos son de origen agrícola.

Si España destaca por su riqueza paisajística, en parte la misma se debe a sus paisajes rurales y agrarios, por lo que la sociedad en general debería reconocerlo y gratificar a quienes luchan por mantener el mundo rural vivo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *